Rejuvenecimiento facial

Cirugía y estética

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El envejecimiento es el enemigo número uno cuando se habla de la apariencia facial de una persona. El envejecimiento trae consigo arrugas, líneas de expresión no deseadas, flacidez en la piel y exceso de grasa en zonas no deseadas.

Imagen de rejuvenecimiento facial

Todos estos factores provocan que la persona se sienta menos joven, con menos vitalidad y lo más importante, menos atractiva. Y debido a que la cara es la principal zona que muestra la identidad de una persona y un componente esencial en la interacción social, es importante mantener el rostro joven y lo más atractivo posible.

A lo largo de los siglos, la humanidad ha hecho grandes esfuerzos para mantener en sus cuerpos la juventud y la vitalidad, una especie de búsqueda de la inmortalidad. Existen varios métodos que han sido probados a lo largo de la historia, algunos, en la frontera de lo paranormal, pero ha sido sólo durante la época moderna cuando se ha llegado al éxito.

Aunque estas técnicas no hayan podido frenar el envejecimiento en sí, lo que sí que han demostrado es su eficacia en la lucha contra sus efectos. Este conjunto de procedimientos que ayudan a combatir los estragos que causa el tiempo en nuestras caras reciben el nombre de tratamientos del rejuvenecimiento facial.

¿Qué es rejuvenecimiento facial?

El rejuvenecimiento facial es un procedimiento estético o de medicina práctica que restaura la apariencia juvenil en la cara de una persona. Este procedimiento se lleva a cabo mediante el ajuste o la restauración de la simetría facial, restaurando la elasticidad de la piel y la apariencia, eliminando las arrugas y las líneas de expresión no deseadas, eliminando también las manchas seniles y el exceso de grasa, restaurando el nacimiento capilar y haciendo muchos pequeños ajustes. Algunas de las técnicas más avanzadas del rejuvenecimiento facial, incluso son capaces de cambiar la estructura ósea facial, debido a recientes descubrimientos que muestran cómo los huesos faciales, a causa del envejecimiento, pueden afectar la apariencia de una persona a medida que envejecen.

La lista de los procedimientos que se incluyen en el rejuvenecimiento facial ha crecido desde que la cirugía plástica ha sido aceptada popularmente. Las técnicas se han ido perfeccionado y desarrollando gracias a las nuevas metodologías que se introducen en una base regular, asegurándose de que, como los avances tecnológicos en otros campos, también se regulan las técnicas empleadas por la industria de la cirugía plástica.

¿Qué causa el deterioro facial?

Muchos factores aumentan el efecto del envejecimiento, añadiéndose al deterioro de la apariencia facial. Algunas de las principales causas del deterioro facial son:

  • Las inclemencias del tiempo: La luz solar, el cambio constante de las temperaturas, el viento y la polución, se pueden combinar provocando efectos negativos en el envejecimiento del rostro de una persona. La exposición a los rayos UV del sol pueden dañar la piel y estar en contacto constante con la polución puede causar irritaciones, erupciones cutáneas y acelerar el envejecimiento facial.
  • Los cambios fisiológicos: Los cambios hormonales provocados por alguna medicación y el desarrollo o trastornos médicos existentes pueden contribuir al deterioro de la apariencia facial.
  • Un estilo de vida poco saludable: Un consumo excesivo de alcohol y de tabaco, las dietas poco saludables, la falta de ejercicio y una insuficiente higiene personal, pueden contribuir al proceso del envejecimiento.
  • La genética: Los genes pueden influir en la apariencia facial y en su capacidad para mantener la juventud y la vitalidad. Es posible que algunas personas que llevan un estilo de vida saludable, sigan una higiene estricta y tomen ciertas precauciones antes de salir a la calle, muestren en su piel graves signos de envejecimiento debido a sus genes.

Todos estos factores contribuyen a los efectos del envejecimiento facial, por lo que aquellas personas que desean mantener sus caras jóvenes pueden someterse a cualquiera de los múltiples procedimientos de rejuvenecimiento facial que hay actualmente.

Procedimientos de rejuvenecimiento facial

Actualmente existen muchos procedimientos disponibles de rejuvenecimiento facial. Se puede tratar todo, la estructura ósea facial, las enfermedades de la piel, el rejuvenecimiento de la piel, los problemas dentales, los problemas capilares y muchos otros más. He aquí algunos ejemplos:

Lifting facial

Este es el procedimiento de rejuvenecimiento facial más común, ya que da un rejuvenecimiento completo de la cara. El procedimiento implica el uso de la cirugía para extirpar el exceso de piel de la cara, el endurecimiento de los tejidos subyacentes (si corresponde) y el estiramiento de la piel restante de la cara del paciente. Generalmente, este tratamiento se realiza también en el cuello, dando como resultado un rejuvenecimiento general del área facial.

El lifting facial se realiza haciendo una incisión justo delante de la oreja hasta el final del nacimiento capilar del paciente. Esta incisión continúa por debajo de la oreja, entrando en el nacimiento del pelo y finalizando en la parte posterior del cuello del paciente. Una vez se hacen las incisiones, la piel y los tejidos se separan mediante el uso de un bisturí o tijeras. Esto se hace generalmente en las zonas de destino, es decir, zonas dónde normalmente se coloca la grasa o los implantes, como lo pueden ser las mejillas y el cuello. Los tejidos se unen con puntos de sutura. Una vez que se han conseguido los resultados deseados, el cirujano cubre la piel, con el exceso de piel que se retira en ese momento. Una vez terminado el procedimiento, se cierran las incisiones con grapas médicas y comienza el periodo de recuperación para el paciente.

Las inyecciones de Botox

Una alternativa al lifting facial son las inyecciones de Botox. Este tratamiento se considera el procedimiento cosmético más popular en el mundo. Este procedimiento se utiliza principalmente para combatir las arrugas, las líneas de expresión no deseadas y muchas más imperfecciones faciales. Sin embargo, en los últimos años, el Botox también se ha utilizado para tratar muchas enfermedades, incluyendo la solución de problemas con la coordinación de los ojos, espasmos musculares, para frenar la sudoración axilar severa, para calmar dolores de cabeza causados por la migraña y de artrosis de rodilla y de cadera.

El Botox es un procedimiento indoloro y rápido, realizado de forma ambulatoria y por lo general sin la necesidad de utilizar anestesia. Algunos pacientes pueden solicitar el uso de cremas tópicas anestésicas para reducir aún más la sensación del pinchazo de la aguja. En primer lugar, el cirujano marca los puntos clave de las inyecciones, coge una jeringa e inyecta el Botox químico en puntos clave de la cara, los cuales dependerán de las zonas problemáticas o a corregir que tenga el paciente. A continuación, el relleno de Botox actúa sobre las terminaciones nerviosas de los músculos, evitando que se contraigan y causen más arrugas.

La microdermabrasión

Este procedimiento es un ejemplo de lo que se llama rejuvenecimiento de la piel y otra categoría para el rejuvenecimiento facial. Este procedimiento utiliza exfoliantes, que son unas partículas diminutas expulsadas de la máquina de dermoabrasión que suavemente rompen la piel muerta, revelando las capas más jóvenes, más sanos que se ocultaban debajo de esa piel. Este procedimiento es ideal para los adolescentes con problemas de acné o para las personas con complicaciones en la piel, como cicatrices, hiperpigmentación, poros obstruidos e incluso es capaz de eliminar las finas líneas de expresión y las arrugas. Se trata de un procedimiento no invasivo que se puede hacer de forma rápida y no requiere ningún tipo de anestesia.

Antes de la dermoabrasión o microdermabrasión se deben tomar ciertas precauciones durante unos días previos a la sesión real, como por ejemplo, no utilizar determinadas cremas de uso tópico y no exponerse a la luz solar. Si se han cumplido las instrucciones médicas correctamente se puede iniciar el tratamiento sin problemas. El médico, una vez el paciente se encuentra sentado o acostado, pone en marcha un dispositivo que pulveriza unos cristales sobre la cara del paciente, frotando a una distancia prudencial la zona que necesita ser tratada. El procedimiento completo dura unos 10-30 minutos, dependiendo del nivel del problema y la extensión de la zona que se debe tratar. El paciente puede presentar enrojecimiento en la zona tratada, pero es una reacción normal.

El rejuvenecimiento de la piel con láser

Una alternativa a la dermoabrasión o a la microdermabrasión es este procedimiento, la cirugía láser de rejuvenecimiento de la piel. Se trata de uno de los procedimientos de rejuvenecimiento facial más avanzados hoy en día, es un tratamiento no invasivo, pero muy eficaz haciendo desaparecer las líneas de expresión no deseadas, eliminando la piel muerta y rejuveneciendo la cara. El paciente no sufrirá molestias en el periodo de recuperación, en comparación con otros tratamientos de rejuvenecimiento de la piel y lo más importante es que dicho periodo de recuperación es muy corto o inexistente. Las únicas premisas que hay que tener en cuenta es que los pacientes de piel más oscura pueden necesitar más tiempo para recuperar la pigmentación normal de la zona después del tratamiento y que las personas que son propensas a la formación de cicatrices o tienen ciertos trastornos en la piel tienen que ser evaluados previamente por un dermatólogo.

Al igual que con la microdermabrasión, cuando el paciente se somete a un rejuvenecimiento de la piel con láser necesita seguir, durante algunos días previos al tratamiento real, unas determinadas pautas. El paciente debe ponerse unas cremas y lociones que preparan la piel y en algunos casos, el médico recomienda medicamentos orales como antivirales, antibacterianos o antihongos. Si se cumplen las pautas, el procedimiento se podrá llevar a cabo. A los pacientes por lo general se les administra una anestesia tópica o local y un sedante que mantiene al paciente despierto, pero sin estar totalmente consciente.

Una vez el paciente está bajo los efectos del sedante, el médico utiliza un láser sobre la zona a tratar, moviéndolo de una determinada forma con la finalidad de conseguir los resultados deseados. El láser vaporiza la capa superior de la piel, dejando al descubierto las capas nuevas que hay debajo. El tipo de láser utilizado depende de cada caso en particular, la cantidad de capas que se tienen que eliminar y la disponibilidad de la zona a tratar. El tratamiento puede durar aproximadamente de unos treinta minutos a una hora y podrían ser necesarias unas dos o tres sesiones para conseguir los resultados deseados.

Estos son sólo algunos de los ejemplos más populares de los procedimientos de rejuvenecimiento facial.

Cuidados posteriores al tratamiento

La recuperación y los cuidados especiales que el paciente debe tener después de un tratamiento de este tipo dependen del procedimiento al que se ha sometido. En general, los cirujanos plásticos, casi siempre dan a los pacientes unas pautas y restricciones que necesitan seguir durante los días o semanas siguientes al tratamiento. Cuanto más invasivo es el tratamiento, mayor será el periodo de recuperación.

Los médicos casi siempre recetan una medicación adecuada que debe ser tomada con diligencia. Esta medicación se da para evitar cualquiera de las posibles complicaciones que podrían surgir después del tratamiento. Si un paciente sigue las pautas correctamente, la recuperación se acelera y las posibilidades de que surjan complicaciones disminuyen.

Otro tema a considerar es la importancia de seguir unos chequeos con regularidad, en el caso que sean necesarios o los haya solicitado el cirujano. Estos chequeos darán la posibilidad al médico de monitorizar el progreso de la recuperación y darse cuenta lo antes posible de cualquier complicación que pudiera surgir para remediarla lo antes posible.

Si el paciente sigue estas pautas y otras más específicas aconsejadas por el médico, le ayudarán a tener una rápida recuperación, menos complicaciones y en general y obtener un mejor resultado del tratamiento.

Posibles riesgos y complicaciones

Al igual que todos los procedimientos de cirugía plástica, los procedimientos de rejuvenecimiento facial también tienen riesgos inherentes y posibles efectos secundarios. Los procedimientos que requieren cirugía, como el lifting facial, blefaroplastia, estiramiento de cuello o cualquier otro lifting en el que sean necesario realizar incisiones, ya que éstas conllevan a mayor riesgo de infección. También se puede considerar como un posible riesgo, el dolor que puede variar desde una leve molestia hasta un dolor severo. Es posible que las heridas sangren, que se produzca inflamación y moretones, especialmente en la zona donde se han realizado las incisiones. Para combatir esto, los médicos generalmente recetarán una medicación adecuada acompañada de analgésicos y ofrecerán al paciente una serie de medidas de precaución para evitar que las incisiones se vuelvan a abrir.

Los tratamientos no invasivos aunque no se necesite cirugía para llevarlos a cabo, también tienen sus propios riesgos. La dermoabrasión y la microdermabrasión pueden causar irritaciones en la piel y algunos minutos de sangrado en las zonas tratadas. Las personas que son propensas a la cicatrización, estos tratamientos les pueden dejar pequeñas cicatrices sobre las zonas tratadas. Los peelings químicos si se mezclan indebidamente o tienen una intensidad más fuerte de la deseada pueden provocar hiperpigmentación, irritación en la piel y un poco de dolor en la zona tratada. La cirugía láser puede causar cambios en la pigmentación, irritación en la piel y cicatrices. Con las inyecciones de Botox, en casos aislados, los pacientes pueden sufrir reacciones alérgicas graves por la aplicación incorrecta de los productos químicos contenidos en el Botox, éste también puede causar una asimetría facial.

Precio del procedimiento de rejuvenecimiento facial

Los costes de estos procedimientos de rejuvenecimiento facial varían en función de una serie de factores, que van desde la clínica dónde se realizan, la habilidad del médico, los materiales utilizados, la zona a tratar y/o severidad del caso y la demanda.

Las inyecciones de Botox son uno de los procedimientos más populares debido a que es también uno de los más económicos. El coste puede variar entre 100 € y 410 € por tratamiento.

El lifting facial, por el contrario, puede oscilar entre 4.900 € y 12.300 €, dependiendo de la cantidad de anestesia utilizada, la cuota de la instalación, los honorarios del cirujano y la dificultad del trabajo que haya que realizar.

La cirugía láser de rejuvenecimiento de la piel puede costar entre 1.150 € y 1.800 € por tratamiento, dependiendo del tipo de láser utilizado. Pueden haber costes adicionales como por ejemplo, el maquillaje con el que cubren la piel del paciente después del tratamiento, así como cualquier otro medicamento o cremas.

La microdermabrasión puede costar entre 60 € y 125 € por tratamiento. Un mismo paciente puede necesitar entre 5 a 10 tratamientos en total, dependiendo de la gravedad de cada caso.

El precio de los otros procedimientos de rejuvenecimiento facial es similar a los ya presentados. Los pacientes que deseen someterse a cualquiera de estos procedimientos de rejuvenecimiento facial, pero que no tengan dinero en efectivo para hacerlo, pueden preguntar a su cirujano por las facilidades de financiación que ofrece su centro médico.

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